Principios de la propaganda: de Goebbels a Torrelodones

Escrito por La Voz de Torre y Hoyo el . Posteado en Editorial, Torrelodones

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 0 Flares ×

El cuento es muy sencillo. Una publicidad engañosa convierte a una señora en ídolo de barro; aleccionada por los suyos usa mensajes cortos para vender humo: “hemos logrado un superávit; no tenemos coche oficial; aparco donde puedo porque no tengo plazas reservadas; hemos quitado al personal de confianza; no somos profesionales; me he bajado el sueldo”…La colocan al volante, parapetada con unos guantes y a través de un doblaje y de efectos especiales la hacen derrapar. Igual que sus argumentos comienzan a derrapar entre los ciudadanos de Torrelodones. Y ella, como en la serie de dibujos animados, “La hormiga atómica”, lucha contra “el mal”; se convierte en el adalid de la causa política. Los demás, corruptos; ella salva a su pueblo. El último ingrediente, los medios de comunicación que la convierten en un ídolo de barro.

Y ese ídolo de barro entona una canción infantil entre los suyos: “Vamos a contar mentiras…”. Son los principios de la propaganda, que hizo famosos, Joseph Goebbels, ministro de Hitler, y cuyo máximo axioma Vecinos por Torrelodones ha llevado a la práctica hasta sus últimas consecuencias: “Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad” (Principio de orquestación). “La propaganda –decía Goebbels- debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida” (Principio de vulgarización).

Hasta aquí el cuento vecinista. La realidad es bien distinta. Vecinos por Torrelodones nunca logró superávit. La firma del tesorero municipal corroboró unos datos: en junio de 2011, cuando ellos llegaron al gobierno, el dinero que el Ayuntamiento tenía en los bancos superaban los 4 millones de euros. Dos años después, cero. La alcaldesa tiene coche oficial y chófer. Se deshicieron de uno nuevo, que se pagaba por renting, y se quedaron con el viejo, al que hay que arreglar. Tiran el duro y ahorran “la pela”. El chófer es el mismo que en la anterior etapa. Ahora reconvertido en “tráeme”. Como cualquiera puede comprobar, ella y sus amigos poseen aparcamiento reservado, incluso cuando no están. No tienen personal de confianza en nómina, pero llevan gastados más de 2 millones de euros en contratos sin publicidad y en asesores. Amigos de confianza. No dice que a su concejal de Seguridad y Educación le patinan las neuronas y escribe que “lo penoso es tener oposición”. De eso, en este país ya hubo durante 40 años.

No cuenta la señora de Fernández (de divorciada Biurrun) que entre ella (que no tenía sueldo) y su concejal favorito ingresan 75.000 euros anuales provenientes de los impuestos de los ciudadanos. Silencia que en las arcas municipales comienza a haber solo telarañas. No explica que son incapaces de solucionar el conflicto con los trabajadores del Ayuntamiento; que quieren acabar con el buen nombre y el éxito de escuelas, como la de Danza o la de Música y luego vendrán las demás; que mientras otros ayuntamientos bajan impuestos, en Torrelodones se suben y cada vez dan menos servicios; que la comunicación y los recursos municipales están al servicio del partido y no del ciudadano (Principio de renovación).

Callan que en Torrelodones se ha cambiado el sentido de la palabra “democracia” por “unicracia”. Hasta ahora, “democracia” era el gobierno de la mayoría. En Torrelodones, es el de la minoría. Un concejal, el socialista, que logró el respaldo de 809 votantes, frente a 13.929 ciudadanos que no le apoyaron, aprueba (él solo) modificar una partida presupuestaria y otorgar 500.000 euros a los propietarios de Las Marías. El cuento es el siguiente: el concejal favorito, el de las faltas de ortografía, negocia por lo alto un convenio (recuerden: el dinero público no es de nadie), la alcaldesa lo firma, el equipo de gobierno de Vecinos lo lleva a Pleno y luego no lo aprueba. Y en virtud de un solo concejal, el socialista, los propietarios de unos terrenos que deben más de 200.000 euros al Ayuntamiento y que han prorrogado el pago de impuestos pasan a hacer caja gracias a las arcas municipales. Mientras tanto, en Torrelodones hay ciudadanos que no pueden hacer frente a sus tributos y a los que el Consistorio les está embargando. Por obra y gracia de la alcaldesa y su equipo de gobierno. Se debía haber negociado a la baja, pero el PSOE quiso “salvar Las Marías”. Y Vecinos por Torrelodones calla y no informa de los acuerdos al ciudadano (Principio de silenciación). Eso sí, le agradece públicamente al socialista el apoyo al convenio que ellos firmaron pero que no votaron. La culpa será del otro si algo les sale mal (Principio de transposición).

Mientras equipos de gobierno de otros ayuntamientos se dedican a trabajar, el de Torrelodones hace propaganda de la marca Vecinos, recorre los medios de comunicación contando cuentos y graba spot publicitarios, convertidos en adalid de las causas perdidas y que ellos pretenden limpiar. (Principio de la verosimilitud). La oposición calla y el ciudadano, el más avezado, califica el anuncio como “vergonzoso”, “humillante”, “mentiroso”…

Sócrates decía que no había engaño mayor que “el que engaña a sus conciudadanos, haciéndose pasar, cuando carece de méritos, por un hombre capaz de gobernar el país”.

Descartes iba más allá: “Aunque parece que el engañar es una prueba de sutileza o de poder, el querer engañar atestigua debilidad o malicia”.

Patética señora Biurrun. Simplemente patética. Usted y los suyos dan pena.

 

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 0 Flares ×

Etiquetas:, , , ,

La Voz de Torre y Hoyo

Periódico de información general sobre los municipios de Torrelodones, Hoyo de Manzanares y pueblos colindantes del noroeste de Madrid Nació en mayo de 2003